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Si tienes un inmueble y dudas entre ponerla en venta o alquilarla, a continuación te ofrecemos las ventajas e inconvenientes de cada modalidad para que tu elección sea la más acertada. Ventajas de alquilar: El inmueble sigue siendo tu propiedad por lo que mantienes intacto tu patrimonio. Las gestiones para el mantenimiento, no son complicadas. Como la casa está ocupada, evitas que se deteriore aunque para esto conviene conocer a el inquilino y evitar posibles desperfectos o uso indebido de las instalaciones con un contrato completo que incluya clausulas de seguridad para casos extremos de irresponsabilidad. La puedes utilizar como garantía para un préstamo bancario. Una vivienda es un bien que se revaloriza siempre. Con el dinero que obtienes del alquiler, puedes financiar otra hipoteca u otros gastos del inmueble. Siempre queda la posibilidad de venderla si lo necesitas.
Vender es un proceso complicado que requiere muchas gestiones. Si tienes una hipoteca, estan los gastos de cancelación. El incremento de patrimonio (generado por la venta) si no lo reinviertes tendrás que pagarle a hacienda una parte importante. Deberás hacerte cargo de la plusvalía, que es la diferencia del valor que ha adquirido el terreno de tu casa desde que lo compraste. Ventajas de vender: Probablemente conseguirás plusvalías importantes. Quedas exento de toda responsabilidad sobre el inmueble. Cuentas con dinero para reinvertir.
Ademas si lo alquilas el contrato mínimo de alquiler es de cinco años. No podrás echar a los inquilinos antes de terminar el contrato. Tienes responsabilidad sobre los daños del inmueble y sobre los que produzca tu casa. Debes mantener relaciones con los inquilinos y con los vecinos de la comunidad que en algunos casos pueden ser complicadas o desagradables. Los gastos de comunidad y las derramas los pagas tú. Tienes que controlar que los inquilinos te cuiden la casa y cumplan las normas de la comunidad. La subida del alquiler (acorde con el IPC) nunca es igual al aumento del precio de mercado. Las cuotas del alquiler que recibes es una renta (por la que tienes que pagar impuestos).
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